SIGUE AL PÁJARO que contagia de felicidad el mundo de Internet…

sonriente siempre sonriente, saluda al panadero a través del cristal, saluda a la mujer gorda que alimenta con una mano y un puñado de migas de pan a las palomas, mientras que con la otra y ayudándose de su basta mandíbula arranca feroz la mitad del bocadillo
Ayer, me encontraté con un amigo al que hace mucho que no veía. Me ha dicho que a ver si actualizaba un poco el blog, y tiene toda la razón. A sí que nada, que no se diga que no hago caso a nadie.
Hace pocos días, volví a Huelva, me volví a encontrar con mis amigos de allí, y con la familia. Hacía mucho que no iba, pero me alegre de volver a encontrar todo otra vez. El tiempo, aunque no hacía muy bueno, la gente, las tapitas, la tortillita…
La verdad es que fue una sensación distinta el volver a encontrarme todo otra vez y volver a estar como cuando me fui. Extraño muchísimo esa ciudad, con la gente de allí, y mi familia… Fue una experiencia que no voy a olvidar, y quien sabe, quizás vuelva cuando nadie se lo espere.